En una reciente entrevista en Converting Today; Kevin Abergel, Director de Marketing de MGI, fabricante de equipos de impresión y acabado digital que recientemente hizo su primera incursión en el manipulado y acabado de envases con el lanzamiento de un nuevo equipo de barnizado con reserva JETvarnish 3D, habla de los planes de la empresa en el sector.

¿Cuál ha sido la reacción de los clientes del sector de los envases y la conversión ante el lanzamiento de JETvarnish 3D?

La respuesta ha sido abrumadora, sobre todo en el sector de los envases y la conversión. Todo empieza cuando se acercan a la máquina y ven lo que sale de ella.

Lo emocionante es que lo primero que hace la gente cuando llega a la apiladora de la salida de la máquina es detenerse, observarla con detenimiento, y tocar la hoja barnizada en 3D. Ocurre siempre, y eso nos dice todo lo que tenemos que saber sobre si esta máquina tendrá o no un impacto en el futuro de la impresión y los envases.

Imaginemos el potencial que tiene una hoja impresa o un envase desde el punto de vista del marketing y la compra por impulso, cuando lo primero que la gente quiere hacer es estirar la mano y tocar el producto; provoca una respuesta emocional que no se puede comunicar solamente con la visión.

Es táctil; la gente quiere interactuar con el producto, y por una vez no se trata de un iPad o un gadget, sino de una hoja impresa. Creo firmemente que eso es justo lo que necesitaba el sector: algo para que la impresión resultase atractiva de nuevo.

Lo que me parece significativo es que esta reacción no es solo de los impresores; también los consumidores de impresos, las marcas de lujo, e incluso vemos esta misma reacción en personas que no pertenecen al sector. Estamos viendo la misma respuesta en el público general.

¿Qué tipo de empresas son las que han expresado mayor interés?

Hemos observado interés principalmente de los fabricantes, de los que imprimen y realizan el acabado del producto final, algo totalmente lógico.

Sin embargo, con la nueva máquina también estamos viendo que los consumidores de impresión -es decir, las empresas y marcas que todos conocemos- también hablan muy bien de la máquina, e incluso les dicen a sus impresores y envasadores subcontratados que vengan a verla de cerca.

Su reacción fue positiva, porque su primera impresión fue acerca de la calidad del producto acabado, seguida de la pregunta: “¿Quién tiene una de estas máquinas para poder contratarle trabajo?” Como fabricante, no podíamos estar más contentos de escuchar algo así.

El hecho de haber añadido nuestro sistema de registro ARC de hoja a hoja supone que podemos lograr una gran precisión de registro con hojas impresas digitalmente, por lo que para nosotros supone una gran oportunidad de mercado.

Dado que nuestro equipo digital de barnizado con reserva UV es capaz de manejar datos variables, no tiene tramas ni planchas, apenas requiere puesta a punto, y está abierto al mercado de las tiradas cortas y largas, parece evidente que nuestra solución está destinada a aquellos impresores que trabajen tanto con tecnología offset como digital en su cadena de producción.

¿Cuándo veremos las primeras instalaciones de la máquina JETvarnish 3D; y qué países se prevé que sean los primeros en adoptarla?

La versión del sistema JETvarnish que se presentó en 2008, que solamente realiza barnizado UV ‘plano’, se puede encontrar en más de 40 países, con un total de más de 120 unidades instaladas.

El nuevo modelo, que se presentó en la Feria Drupa 2012 y se empezó a vender a mediados de noviembre de 2012, ya tiene una cola de producción de 25 unidades vendidas.

En los últimos meses de 2012, hemos estado ocupados instalando la JETvarnish 3D a escala internacional. Nuestro calendario de instalaciones nos mantiene muy ocupados, con varias instalaciones por semana en los próximos meses.

¿Qué relevancia tiene el sector del envase y embalaje para MGI? ¿Lo considera un área de expansión del negocio? Y en caso afirmativo, ¿en qué sentido?

Consideramos el sector como una fuerza estabilizadora de la industria gráfica. No se ve tan afectado por las condiciones económicas como la industria gráfica. De todos es sabido que, cuando las cosas van mal, uno de los primeros presupuestos que se recortan es el de marketing, que afecta directamente a los impresores comerciales, que a su vez imprimen menos folletos, flyers, pósters y reducen gastos para sobrevivir.

Los envases son diferentes, porque el mercado no se ve tan afectado por las condiciones de mercado, la digitalización de contenidos y el recorte presupuestario. Mientras que las artes gráficas se han asociado tradicionalmente con el presupuesto de marketing, los envases se incluyen en el presupuesto de producción. Compremos lo que compremos, con toda probabilidad se presentará en algún tipo de envase, aunque el cliente lo compre por internet.

Por eso, mientras haya comercio y las empresas fabriquen productos, éstos necesitarán ser envasados, y el sector actúa como estabilizador de la industria gráfica en su conjunto.

Enseguida vimos que JETvarnish 3D era un producto potencialmente capaz de influir en ambos segmentos de mercado. Prueba de ello es que más de una tercera parte de nuestros clientes potenciales del sistema JETvarnish 3D proceden exclusivamente del sector del envase y embalaje, un dato que no podemos ignorar.

¿Dirigirse a empresas del sector de los envases fue una acción premeditada por parte de MGI?

Acudimos al salón Emballage este año como una prueba de mercado, para ver si el sistema JETvarnish 3D generaría interés en el sector. La acogida tremendamente positiva que tuvo entre fabricantes y compradores confirmó nuestras sospechas de que JETvarnish 3D tiene un lugar en el segmento de los envases y el manipulado. Nuestra intención es seguir esforzándonos por consolidarnos en este mercado.

Emballage es una cita relativamente nueva para MGI. ¿Hasta qué punto fue un éxito y qué tendencias observaron durante la feria?

Ya habíamos participado en Emballage en 2008 y 2010, y habíamos ganado el Oscar de L’Emballage en 2008 con el sistema JETvarnish original, que fue considerado la mejor nueva máquina de producción.

Sin embargo, aunque la prensa especializada y las asociaciones nos recibieron muy positivamente, nuestra presencia en la feria nunca se tradujo en demasiadas ventas finales. Quizás nos adelantamos a nuestro tiempo; la industria de los envases y la conversión quizás no estaba lista todavía para aceptar el proceso digital como una alternativa viable a los procesos convencionales.

Fuese cual fuese el motivo, las cosas han cambiado mucho desde Emballage 2010. Las palabras clave que surgieron en mis conversaciones durante la pasada edición de la feria fueron tiradas cortas, bajo demanda, personalización, sostenibilidad y valor añadido.

¿Qué valor tuvo para MGI la presencia en la feria?

Igual que en otras ocasiones, Emballage nos sirvió como prueba de mercado para probar la reacción de los profesionales. También es importante recordar que el barnizado tridimensional es nuevo en el mercado. No es algo que los consumidores pidan con frecuencia, por lo que sabemos que queda mucho trabajo de educación por delante. Tenemos que mostrar a los clientes lo que les permiten hacer las nuevas tecnologías.

Benny Landa hizo lo mismo con los equipos Indigo durante años antes de que la impresión digital se convirtiese en la corriente mayoritaria. De modo que utilizamos Emballage como trampolín para dar a conocer el mensaje de que «existe el barnizado 3D, no es demasiado caro, permite hacer tiradas cortas o largas, admite datos variables y podría ser un buen camino que tomar si lo que busca es diferenciarse de la competencia».

¿Cuál es su situación actual? ¿Qué retos cree que deberán superar sus clientes ante las dificultades que atraviesa actualmente la economía?

Creo que ambas cosas están directamente relacionadas. Lamentablemente, los impresores han dejado de competir entre ellos en calidad (algo bueno) para competir únicamente en precio (algo malo). Eso hace que la principal arma de los impresores para mantener su competitividad sea erosionar sus márgenes hasta el punto de estar obteniendo muy pocos beneficios, lo que en la práctica lleva a la banalización de la impresión.

Cuando adquieren una máquina MGI, nuestros clientes compran la capacidad de diferenciarse de la competencia. Buscan ofrecer algo exclusivo y diferente para que los productos que crean conlleven un margen alto -en ocasiones, muy alto- para su negocio.

El sistema JETvarnish, por ejemplo, proporciona un margen de beneficio alrededor del 80-90% por cada trabajo, un dato muy atractivo para los clientes. No solo queremos aumentar sus márgenes, sino que también queremos devolver el interés por la impresión, algo que también resulte atractivo para los directores de marca.